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02/10/2006

Las nuevas carreras de cuatro años comenzarán a estudiarse desde 2008-09

Las futuras carreras universitarias en España serán grados de 240 créditos (cuatro años) y comenzarán a estudiarse en el curso 2008-2009, por lo que los primeros titulados del nuevo sistema saldrán de las universidades españolas en junio de 2012.

La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, presentó ayer en conferencia de prensa la propuesta de reordenación de las enseñanzas universitarias para la convergencia en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), que se estructuran en tres ciclos: Grado, Máster y Doctor.
Todas las enseñanzas de estos tres títulos deberán someterse a evaluaciones periódicas por comisiones de expertos en dos fases: autoevaluación y evaluación externa con el fin de ser acreditadas. Los estudios que no corrijan los defectos detectados podrán perder la validez oficial.
Las universidades diseñarán los planes de estudios de los grados concretos, que se ajustarán a las directrices generales que el Gobierno elaborará sobre cinco grandes áreas de conocimiento: Artes y Humanidades, Ciencias, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas e Ingeniería y Arquitectura. Los grados, en los que se funden las actuales diplomaturas y licenciaturas, supondrán una cualificación profesional suficiente para el mercado laboral, sin necesidad de un segundo nivel de formación, según Cabrera. La estructura de estas titulaciones se basará en una formación común inicial de al menos 60 créditos en esas cinco familias de enseñanzas (aunque no necesariamente con asignaturas idénticas) lo que permitirá la movilidad entre títulos de una misma rama con los límites de requisitos de acceso a la titulación y, en su caso, el de plazas que se haya establecido.
El grado incluirá la elaboración y defensa por el estudiante de un trabajo de fin de estudios, cuya valoración en créditos se fijará en el plan de estudios correspondiente.
El máster será una titulación de especialización académica y profesional, de una duración de entre 60 y 120 créditos, entre los que se incluye también un trabajo final del alumno. Para estudiar un máster, se deberá ser graduado del EEES o equivalente de terceros países. «Excepcionalmente», según el proyecto ministerial, se podrán considerar estudios equivalentes para acceder al máster otros títulos de duración, contenidos y requisitos de acceso similares a los de un título de grado.
Los máster orientados a la investigación podrán integrarse como parte de la formación para el título de Doctor.
Para estudiar el doctorado, se accederá desde el grado al período inicial de formación (60 créditos) y quienes hayan superado éste o hayan aprobado un máster pasarán al de investigación, conducente a la tesis.
El doctorado, sin duración fija, aunque podría andar entre los tres y cuatro años, incluirá el reconocimiento del nivel de máster aunque no se hayan cursado específicamente las enseñanzas completas del segundo ciclo universitario.

02/10/2006 17:21 Autor: romojo. Enlace permanente. Hay 3 comentarios.

04/10/2006

Aprender en libertad

20061004171422-images.jpgLa idea y aplicación de una educación democrática cumple ya más de medio siglo. Desde entonces, las escuelas sin jerarquías ni currículum rígidos no han cesado de proliferar.

Por Carlos Fresneda

Estoy en Sudbury Valley School, a un tiro de piedra de Boston, EEUU. Niños de todas las edades campan a sus anchas por los prados. No hay prisa para entrar en clase, porque no hay clases propiamente dichas, sino «habitaciones» donde los 160 chavales podrán adentrarse cuando y como quieran en la música, el arte, la ciencia o la informática. No hay horarios rígidos, ni programas estrictos, pero da la impresión de que todos saben qué hacer. Los diez «tutores» están siempre disponibles, aunque dejan que sean los niños quienes marquen la pauta. Unos ensayan una obra teatral, otros se encierran en el laboratorio de fotografía, otros se sientan ante el ordenador, otros se ponen el delantal y cocinan espaguetis para la «gran familia».Una vez por semana, grandes y pequeños se ven las caras y votan a mano alzada en la Reunión Escolar, donde se decide hasta el último detalle de la vida en Sudbury. Los padres pueden participar también en la Asamblea, el máximo órgano legislativo. Todos los días, el comité judicial examina las pequeñas incidencias y trata de mediar en los conflictos que van surgiendo. Los niños aprenden sobre la marcha que libertad y responsabilidad son dos caras de la misma moneda. Y mientras tanto, sin presiones, sin calificaciones, sin exámenes, los estudiantes pueden también elegir entre los cientos de libros que pueblan las paredes de la escuela. En todos ellos está escrito con tinta invisible la máxima griega «Conócete a ti mismo».
«Cuando empezamos, en 1968, hubo gente que nos decía que esto era un idea utópica, que los niños se estrellarían contra la realidad», recuerda Mimsy Sadofsky, una de las pioneras de Sudbury Valley. «Pero la verdad es que la vida aquí se parece mucho más a la realidad exterior que en la mayoría de las escuelas, donde se habla de democracia pero casi nunca se practica. Nosotros confiamos en los niños, les permitimos que tomen decisiones y asuman la responsabilidad de su propia educación», añade.
04/10/2006 17:14 Autor: romojo. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

06/10/2006

El IVAJ lanza un programa de atención a víctimas del acoso escolar

20061006130809-ivaj.jpgE. P., Valencia

El Instituto Valenciano de la Juventud (IVAJ) ha puesto en marcha un programa de atención a las víctimas de acoso escolar, dirigido a jóvenes estudiantes de Enseñanza Secundaria y Bachillerato de la Comunitat Valenciana.

La campaña, según explicó el director general del IVAJ, Marcos Alós, trata de «movilizar tanto al joven que se siente acosado como a los compañeros que puedan ser testigos de esta violencia y, para lograrlo, ponemos a disposición del joven un correo electrónico (borraracoso@faavem.org) en la que los jóvenes podrán exponer sus denuncias de forma anónima». Otro de los objetivos es «romper la llamada conspiración del silencio, que es la que provoca que los demás se sitúen como observadores pasivos ante los agresores», dijo Alós.
06/10/2006 13:08 Autor: romojo. Enlace permanente. Hay 2 comentarios.

10/10/2006

Trabajar con material humano

 Dos profesores muestran la cotidianidad de un trabajo tan gratificante como difícil con motivo del día internacional del docente

 Muchas personas tienen enormes dificultades para hablar en público, aunque sea ante un grupo reducido de gente. Hay profesionales que lo tienen que hacer todos los días, y hacerlo ante personas que se están formando, no sólo en una materia concreta, sino también en su forma de comportarse, de relacionarse con los demás, de ver el mundo. Y eso desgasta. "Claro que desgasta. Yo trabajo con personas, con material humano. Evidentemente, no se puede ir a fichar y a ver pasar las horas", dice Marisa Gismero (41 años), profesora de Educación Física en el instituto público Madrid Sur, en el barrio de Vallecas.

El pasado jueves se celebró el Día Mundial del Docente. Un homenaje a estos profesionales que, en España, se han visto obligados en las últimas décadas a adaptarse a varias leyes educativas, a un aumento de la edad de escolarización de los 14 a los 16 años, y a cambios sociológicos como la llegada masiva de inmigración. En sus últimos 11 años como profesora, Marisa Gismero ha afrontado estos cambios con el añadido de ser titular de una asignatura considerada como maría: "Con los problemas de obesidad y sedentarismo que sufren hoy día los niños y adolescentes, la Educación Física es más importante que nunca", reivindica. Además, se queja de que muchas veces los profesores, por falta de medios, tienen que salirle al paso a los problemas con imaginación. "Ahora tengo en clase a dos niñas chinas que acaban de llegar a España y no tienen ni idea de español. ¿Qué cómo lo hago? Con mímica". En el centro de Gismero, hay multitud de chavales asiáticos, suramericanos y de Europa del Este.

Las dificultades, sobre todo la enorme diversidad del alumnado, extranjero y español, los conflictos, las faltas de respeto están ahí, pero también las "satisfacciones". Son las propias relaciones con los alumnos las que crean los conflictos y las que dan la vida a estos trabajadores que necesitan "enormes dosis de ilusión y de vocación para hacerlo medio bien, y es cierto que hay muchos profesores quemados, también entre los más jóvenes", asegura Maxi de Diego (44 años), docente de Lengua y Literatura desde hace 19 años. Ahora trabaja en un instituto del barrio madrileño de San Blas y, como los últimos siete cursos, da la mayoría de sus clases a alumnos de diversificación curricular, un programa para escolares de 3º y 4º de ESO con más dificultades, que estudian en clases reducidas contenidos adaptados. "Son chicos muy agradecidos, que quieren estudiar, pero que con el sistema ordinario no avanzan", explica.

Lo suyo es vocación, tal vez causada por un profesor de Literatura que tuvo como estudiante en el instituto Carlos III, el mismo en el que él trabaja ahora. Cuando comenzó a ejercer como docente abandonó un empleo de administrativo, y entonces, asegura, perdió dinero.

Iba buscando unas relaciones humanas, una satisfacción de enseñar y ser enseñado por los alumnos que encontró y sigue encontrando, aunque admite que las cosas han cambiado mucho en los últimos años. "La escolarización obligatoria hasta los 16 años trajo a los institutos a un gran número de chicos y chicas que no tenían ningún interés por estudiar. Muchas veces los profesores nos desesperamos porque tenemos que dejar de lado nuestra materia para dedicarnos a cuestiones de convivencia, de orden. Creo que el sistema atiende bien a los chicos con dificultades de aprendizaje, pero a la Administración le queda mucho por hacer por los que tienen problemas emocionales o de conducta. Lo que está claro es que la escuela tiene el deber de ayudarles, de ofrecerles ese mundo aparte de civilización y cultura, aunque eso nos desgaste".

Y de tal manera desgasta que tanto Maxi como Marisa se han planteado en alguna ocasión dejar la enseñanza. Pero luego llegan los buenos momentos. Para Maxi de Diego han sido las obras teatrales que ha preparado en actividades extraescolares, al ver cómo "el teatro ha enganchado en el sistema a chavales con muchos problemas", dice.

Más de 600.000 docentes de infantil, primaria, secundaria, educación especial, FP..., y otros 90.000 profesores universitarios, dan clase en España. Algunos lo hacen con menos ganas, pero otros muchos con enorme ilusión por mejorar. Por ejemplo, los del colegio público Miralvalle de Plasencia (Cáceres), que recibieron el jueves, de manos de la reina doña Sofía, el premio de Acción Magistral convocado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), la Unesco y el BBVA.

10/10/2006 11:20 Autor: romojo. Enlace permanente. Hay 1 comentario.


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